Miércoles 18 de Marzo de 2026

Hoy es Miércoles 18 de Marzo de 2026 y son las 18:38 - : Para mantenerte bien informado, Escucha FM Dina Huapi en la 90.1 de tu dial - Todos los Miercoles desde las 14:30 El Dinahuapense TV por AVC (Angostuta Videl Cable)

  • 13.4º

18 de marzo de 2026

¿Quién puede justificar actos criminales alegando si fueron muchos o pocos?

El sufrimiento de otro ser humano debería ser un motivo que nos lleve a la solidaridad, pero nuestra sociedad, en ocasiones, busca excusas para mirar hacia otro lado y no involucrarse, o para no querer conocer la verdad.

No se puede hablar de un período de la Historia tan trágico sin comentar el comienzo de todo.

En 1955, después de un poco más de 10 años de cambios profundos en el país, de un surgimiento industrial, el progreso de los trabajadores y una fuerte defensa de la soberanía argentina por sobre las garras de las empresas extranjeras, se produce un golpe de Estado.
La llamada Revolución Libertadora introdujo a la Argentina en el Fondo Monetario Internacional, permitió igualdad de condiciones a las empresas extranjera que a las nacionales, comenzó un período de represión ante todo tipo de expresión de aquellos que participasen en la discusión de lo que sucedía en el país. Este golpe fue ejecutado por Eduardo Lonardi, dejando más de 300 heridos y 1200 heridos con el bombardeo de la Plaza de Mayo, todos civiles inocentes.
"Cuando el fascismo regrese, lo hará en nombre de la libertad" (Thomas Mann)
Desde 1955 hasta 1976 hubo 7 gobiernos de facto, dictatoriales, lo mismo de siempre: precios liberados, salarios congelados y destrucción de la industria nacional, proscripción política y otras manifestaciones política y además, el endeudamiento de este país quien sabe para qué o para quién, porque nada se hizo en favor de todos. Todos los gobiernos de facto previos a 1976 sumaron aproximadamente 15 años de dictadura.
En estas circunstancias de represión, de censura de impedir que el pueblo podase elegir libremente, surgen organizaciones de resistencia. Esos grupos fueron el pretexto para la represión brutal ejercida en este país a partir del 24 de marzo de 1976.
El deseo de torturar y matar sólo es afín a los psicópatas. Años antes estos psicópatas enrolados en nuestras Fuerzas Armadas y de Seguridad fueron a aprender cómo torturar a otras personas en lo que se llamó La Escuela Francesa y la Escuela de Las Américas (organizada por EEUU).
“Con el seudónimo Luis Felipe Díaz, el agente de la Dirección de Inteligencia Nacional de Chile (DINA) apostado en Argentina, Enrique Arancibia Clavel, redactó para sus superiores un informe secreto sobre la represión ilegal en Argentina.
En ese documento, de acuerdo a información aportada por agentes del Batallón de Inteligencia 601, se estimaba que, entre 1975 y mediados de 1978, los militares argentinos habían asesinado o desaparecido a 22.000 personas.”  
Es decir, que hasta 1978 ya había 22000 detenidos ilegalmente, súmenle cuatro años más.
Cuando discuten que no fueron 30.000, cuando dicen que fueron 8500 personas asesinadas previa torturas horrendas como si se tratase de un número insignificante, habría que preguntarle a estos cuestionadores del absurdo qué harían ellos si sus hijos fueran secuestrados, si sus esposas o esposos fueran violados repetidamente o si sus amigos más queridos fueran envueltos en plásticos hasta la asfixias… ¿Les importaría el número de víctimas?
Las torturas eran espantosas. NADA, NADA JUSTIFICA.
Esa famosa guerra terrorista tan grande como la describen los criminales del Estado de entonces, no fue tal, porque los muertos fueron maestros, obreros, personas no católicas, médicos, estudiantes universitarios, personas que enseñaban lectoescritura en las villas… es decir, ninguno de ellos empuñó jamás un arma ni pusieron un bomba.
En cuanto a los represores: se quedaron con propiedades ajenas, campos y empresas, endeudaron a la Argentina, sobre todo con las deudas de los privados, poniendo en la cuenta del Estado argentino las deudas privadas, entre ellos estaba la empresa Sideco de los Macri, Alpargatas, Loma Negra, y muchos bancos. A todos ellos les pagamos la deuda. Destruyeron la industria nacional con la apertura indiscriminada de las importaciones, destruyendo el empleo y finalmente, metieron al país en una guerra para la cual no estábamos preparados y llevando a la muerte a nuestros jóvenes.
Y volviendo al origen, ¿Por cuánto tiempo debería el pueblo soportar censura, represión, falta de empleo, salarios de miseria, endeudamiento externo, abuso de los controles policiales, privaciones? Es lógico aguantar sin rebelarse, sin decir nada, sin poder expresar lo que pensamos?
Todo Estado nacional tiene más recursos materiales y logísticos que cualquier organización clandestina. Fue la excusa para disciplinar al pueblo, para que no se atrevan a pensar o a hacer o peticionar algo que a la oligarquía argentina no le guste.
Consentir violaciones, torturas y asesinatos es ser cómplice de estos crímenes.
“Nadie libera a nadie, ni nadie se libera solo. Los Hombres se liberan en comunión” (Paulo Freire)

COMPARTIR:

Comentarios